sábado, 28 de mayo de 2011

LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y LOS RETOS DEL PERIODISMO

Timoteo Tobar Salazar, experto senior en periodismo y comunicación

Resumen

La ponencia analiza la libertad de expresión, los valores éticos y los retos de los medios de prensa en una sociedad democrática. Está dedicada a todas las personas que han ofrendado su vida por ejercer su derecho a informar y ser informado, que han sido "la voz de los que no tienen voz”, en América Latina.

Presentación / introducción


La comunicación es acción y efecto, para compartir ideas, pensamientos, sentimientos y experiencias, a través de las diferentes formas de lenguaje. La comunicación pone en movimiento e inyecta dinamismo a todas las estructuras del más variado orden social. Es la fuerza que dota de cohesión a los grupos para darles la solidez que garantiza su permanencia. La comunicación, es factor cinético de todo organismo social.

En este contexto, la comunicación social es el marco teórico y práctico para investigar, planificar y realizar procesos de la vida moderna: sociales, culturales, cívicos, económicos y políticos. Nada sucede al margen de la comunicación social. Sin ella no hay desarrollo. La comunicación es un eje transversal en todo organismo social.

La comunicación propicia el libre ejercicio del derecho a informar y ser informado para estimular la participación ciudadana en la propuesta de soluciones concretas que permitan promover mejores condiciones de vida a la población de cualquier país del mundo.

El poder de la comunicación debe estar al servicio del beneficio colectivo. El poder es la posibilidad de intervenir para influir y actuar sobre la realidad social.

Para reconstruir la esperanza de nuestras comunidades, es vital que la prensa recobre su papel como portavoz de las causas sociales, en lugar de ser sólo el vehículo de información del poder público.

La libertad de expresión y los valores éticos

Este seminario internacional “retos del periodismo contemporáneo”, está organizado para analizar la libertad de expresión, la ética periodística y el acceso a la información, como baluarte del derecho a informar y ser informado.

En este sentido, considero imprescindible esta reflexión, porque en el ejercicio periodístico, descansa en estos tres grandes pilares de la democracia.

La libertad de expresión es un derecho humano universal, que incluye la libertad de prensa, como fundamento de esa democracia y la vigencia del Estado de Derecho. Aquí en Guatemala y en cualquier país del mundo.

Es la Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 19, el instrumento que garantiza este derecho. Sin embargo, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, reafirma este derecho, pero establece derechos y responsabilidades. Mientras que la Convención Americana sobre Derechos Humanos, considera el derecho de rectificación o respuesta para la efectiva protección de la honra y la reputación de las personas.

Estos principios, reconocidos universalmente como derechos fundamentales de la persona, han sido plasmados en la Constitución Política de la República de Guatemala, la Ley de Emisión del Pensamiento y demás normas destinadas a la protección de los derechos individuales.

La gran responsabilidad de la prensa, es actuar con sentido ético. Se debe respetar el derecho individual, a la vida privada y a la dignidad humana, conforme a las normas del derecho nacional e internacional sobre la protección de los derechos humanos y los principios éticos que demanda la profesión.

La verdad periodística, como cualquier otra verdad, es subjetiva, incompleta y sesgada, muchas veces por la intención desinformadora de las fuentes, los intereses del periodista o de la política editorial del medio de comunicación social.

La credibilidad del periodista está ligada al “compromiso con la verdad, a la búsqueda de precisión, imparcialidad, equidad y la clara diferenciación entre los mensajes comerciales, de opinión y la información periodística”.

Para el o la periodista, buscar siempre la verdad y respetar el derecho del público a conocerla, es un imperativo categórico. Debe considerar su verdad “como punto de partida para encontrar un criterio de verdad más generalizado”.

La labor periodística es sustentar con observaciones e investigaciones, la noticia, el reportaje o el comentario para socializar la información. La naturaleza de la profesión requiere que los y las periodistas promuevan el acceso del público a la información.

“La información se comprende como un bien social”. Esto significa que nosotros como periodistas compartimos con el medio, la responsabilidad de la información transmitida.

El ejercicio periodístico también es praxis filosófica. En la práctica de la corriente del positivismo, es cuando “el sujeto investigador observa los problemas sociales desde fuera, tratando de no contaminarse”. Es decir, de no involucrarse en los problemas para evitar perder la objetividad en su información o comentario analítico.

En cambio, si el periodista es partidario del materialismo histórico – dialéctico, tratará de que la población participe activamente en la recuperación crítica de la realidad en la que vive.

Con este principio, se inicia la práctica del periodismo cívico o periodismo público. En esta corriente, los ciudadanos y ciudadanas se convierten en sujetos del quehacer noticioso. Participan en forma reflexiva, crítica y propositiva, con la mediación del periodista, para construir el conocimiento y transformar su realidad.

Evidentemente, la función periodística exige formular hipótesis para investigar los hechos o acontecimientos. El periodismo debe aplicar el método científico. No debemos de olvidar que en la construcción del conocimiento científico existe una cuestión epistemológica fundamental. Estemos o no conscientes de su transcendencia: la objetividad – subjetividad del proceso de investigación y sus repercusiones en los resultados.

En toda investigación periodística están presentes, implícita o explícitamente, las posiciones político – ideológicas del sujeto investigador y del medio informativo. La única posibilidad de alcanzar la objetividad informativa, es mostrar la mayoría de versiones. Proporcionar al público todas las opiniones disponibles. La suma de esas subjetividades sería lo más próximo a la objetividad que beneficie a los diferentes sectores sociales.

La tarea primordial del periodista y de los medios, es brindar la información con la mayor representatividad de visiones y opiniones. Es ejercer “el derecho a una información verídica y auténtica por la adhesión honesta a la realidad objetiva, situando conscientemente los hechos en su contexto adecuado”.

Si confirmamos que la profesión del futuro es el periodismo, pues engloba humanismo y tecnología, visualizar los valores éticos en su práctica diaria es difícil. Empero, cada día la prensa y los periodistas debaten, en forma interna o externa, la necesidad de observar las normas morales y jurídicas que implica el ejercicio del derecho de informar y ser informado en una sociedad democrática.

Todo lo anterior, ha sido sintetizado por la UNESCO en la siguiente frase: “El pueblo y los individuos tienen el derecho a recibir una imagen objetiva de la realidad mediante una información precisa y global, así como a expresarse libremente a través de diversos medios de cultura y comunicación”.

Retos y desafíos para los medios de prensa

Los medios de comunicación son canales o vehículos para transmitir mensajes. Tienen gran poder de penetración. Los medios son dirigidos por personas con capacidad económica, política y religiosa. Y responden a esos intereses.

En Guatemala, los medios de prensa, como cualquier ente social, cada día se actualiza. Están en constante renovación. Los medios de prensa, en el marco del ejercicio democrático, están asumiendo la función de intermediarios entre la sociedad y el Estado.

En consecuencia, los medios de prensa no sólo deben informar y opinar, sino que también deben expresar demandas ciudadanas. Deben realizar acciones de monitoreo y evaluación de la gestión pública como ejercicio del poder público.

Para ello, se requiere de una prensa de calidad que contribuya de manera activa al funcionamiento efectivo de la democracia. El primer imperativo ético para los medios es el de “trabajar para construir una prensa serie, confiable, inteligente y propositiva”. Los medios de prensa deben concebir su rol en y para la democracia.

El desarrollo de una prensa activa como medio de renovación social, necesita la práctica del periodismo cívico, sinónimo de periodismo ciudadano, comunitario o público, cuya premisa básica es dar participación a la ciudadanía. Generar debate público es de mayor trascendencia que simplemente ofrecer datos.

El periodismo cívico surge como una forma de construir procesos de participación con la comunidad, a través de los cuales pueda motivarse la organización ciudadana para la búsqueda conjunta de soluciones a los problemas que aquejan a la sociedad. El medio de comunicación se convierte en el canal. Constituye el punto de encuentro: periodistas – comunidad – periodistas.

La prensa tradicional o convencional presenta la voz del poder público. El periodismo cívico presenta otros elementos, como la voz de los ciudadanos y ciudadanas en temas puntuales que afectan directamente a su comunidad. Como dice, el Doctor  argentino Fernando Ruiz, presenta “otras voces”.

Como los profesionales del periodismo, siempre planteamos supuestos o cuestionamientos, pregunto: ¿Están los medios de prensa ejerciendo la libertad de expresión con respeto de los derechos humanos, las garantìas constitucionales, las normas éticas y jurídicas?.

Conclusiones

1.       El derecho de informar y ser informado implica el derecho del periodista de buscar información y el derecho de la ciudadanía de estar informada con imparcialidad, pluralismo y profesionalismo periodístico.

2.       Los medios de prensa y los comunicadores departamentales son más vulnerables, económica y políticamente, que los capitalinos por su entorno social comunitario limitado.

3.       El derecho de informar y ser informado encuentra alero en la práctica del periodismo cívico para promover la libertad de expresión como derecho humano universal. Este mandato implica democratizar los sistemas de comunicación para la participación ciudadana.

4.       Para renovar la sociedad y vigorizar la nación, se requiere una prensa activa. Una prensa poderosa, que trabaje en forma positiva, es importante para la renovación de la sociedad. Los y las periodistas debemos contribuir a la construcción de un Estado democrático, intercultural y con justicia social.

Estimados y estimadas colegas: que el espíritu reflexivo y analítico de este seminario internacional, siembre la semilla de la esperanza para convertir nuestras debilidades en fortalezas y las amenazas en oportunidades, con dinamismo, responsabilidad y compromiso social para quienes ejercemos “el oficio más hermoso del mundo: el periodismo”.

 Ponencia presentada en: Seminario Internacional: Los retos del periodismo
Ciudad de Guatemala, 13 de septiembre del 2006